
Ya sé, no estaba Ronaldinho, ni Kaká, ni Dida, pero ganarle a Brasil después de haber perdido la final de la Copa Oro con nuestros amados vecinos, ayuda mucho a levantar el ánimo de los millones de pamboleros que habitamos este país.
En honor a la verdad, Brasil merecía mínimo el empate, pero hay días en que por alguna extraña razón todos los jugadores salen inspirados. Gracias Memo Ochoa, te luciste como pocas veces y frente a delanteros letales, lástima que seas del América.
En honor a la verdad, Brasil merecía mínimo el empate, pero hay días en que por alguna extraña razón todos los jugadores salen inspirados. Gracias Memo Ochoa, te luciste como pocas veces y frente a delanteros letales, lástima que seas del América.
Ramón Morales nos tiene acostumbrados a esa calidad, Nery había dado muestras de talento, pero lo de hoy rozaba lo excelso. Castillo hizo la jugada que se esperaba tal vez de Robinho, mientras 'Ramoncito' nos recordaba aquel partido con Argentina.
En fin, no pretendo hacer una columna informativa ni una crónica, sólo quiero escribir que, a pesar de las ausencias (así es Osorio, Salcido y Pardo, nadie es indispensable) la Selección Mexicana ha dado el mejor partido desde que Hugo Sánchez tomó la batuta. Ojalá que no se duerman en sus laureles.

1 comentario:
Es verdad, una victoria es una victoria. Me parece que será una buena copa. Yo escribí algo del fútbol del Perú.
Solo el fútbol
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